hermana M. CARMELITA

La historia de mi Vocación

Soy una persona que prefiere “Ser la historia” que poner la historia por escrito. Pero cuando me pidieron que escribiera la historia de mi vocación, aproveche pronto la oportunidad, porque estoy ansiosa de compartir la felicidad que encontré sirviendo a nuestro Señor, en Carmel.

Soy la séptima de trece hermanos que tuvieron mis padres, Leonardo y Christita Torreno. Tengo once hermanos; tres murieron. También tengo una hermana, mi compañera de juego en mi familia.

Uno de los recuerdos más bonitos que tengo de mi niñez es cuando mi abuela me llevaba a la iglesia en contra de mi voluntad porque decía que yo prefería jugar que rezar. Ella me preguntaba “Que es mas importante, jugar o ir a la iglesia a platicar con Jesús?” Era yo muy chica para entender el valor de las oraciones. Atendí a clases de catecismo para prepararme para mi primera comunión. Estaba muy emocionada y contenta que cuando vi a mi abuelita recibiendo la ostia , yo también quería recibir a Jesús, pero mi abuela me decía que no era tiempo para mi para recibir a Jesús, que tenia que esperar a que hiciera mi Primera Comunión.

Fui maestra de catecismo y fui muy activa y feliz sirviendo a la iglesia. Participe en una peregrinación a Manila. Pienso que durante ese tiempo es cuando empecé a considerar en tener una vocación religiosa Muchachos y muchachas jóvenes se reunieron para escuchar el mensaje del Arzobispo en donde nos decía que consideráramos en tener una vocación religiosa. Estaba en un éxtasis, mis rodillas me temblaban y mi corazón latía aceleradamente y todo lo que escuchaba era “Camina”. Y cuando menos lo pensé ya estaba en el escenario frente al Arzobispo junto con otros compañeros que pensaban que también tenían una vocación religiosa. El Arzobispo nos dio su bendición. No fue por casualidad que yo estuviera ahí sino por la Providencia de Dios. Considerando este evento como una Gracia de Dios y un buen regalo me fui a mi casa muy satisfecha y contenta. Desde ese día tuve un deseo muy grande de darme a Dios como una hermana religiosa.

Sentía el llamado de Dios profundamente cada día más. Una de mis amigas me pregunto acerca de mi vocación. Me sorprendió mucho porque yo nunca le había dicho nada a nadie sobre esto excepto a mis padres. Esta amiga fue de mucha ayuda para mi, ella me comento acerca de la orden de las Carmelitas, me dio un libro acerca de la Madre Mary Teresa de St. Joseph y una aplicación. Yo me preguntaba “Como sabrá ella?”. Después de haber visto y aprobado lo que leí sabia que era imposible para mí por dos razones. Primeramente no tenía dinero, y segundo, este lugar estaba en América donde los inviernos son muy fríos. Así es que perdí toda esperanza.

No obstante, cuando mi amiga me visito me dijo “Todo va a estar bien, solo llena la aplicación y Dios se encargara de lo demás”. Tenía mucha razón. En Marzo 12,20007 emprendí mi vuelo espiritual a las Hermanas Carmelitas del Divino Corazón de Jesús en el Este de Chicago. Hoy por hoy estoy en la Casa Provincial en Milwaukee empezando mi primer ano del noviciado. Estoy muy contenta y emocionada y llena de regocijo y amor de Dios.

Hermana M. Carmelita