HERMANA PAULA MARIA

La historia de mi vocación

Mi nombre es Hermana Paula María y para empezar a relatar la historia de mi vocación, tendría que empezar contándoles todo acerca de la Gracia de Dios y su amor misericordioso. Naci en Nicaragua, un país muy católico por tradición, así es que crecí siendo católica. Cuando apenas tenia un ano de edad y mi hermana menor apenas había nacido mis padres se divorciaron. Desde entonces mi madre tenia que trabajar y mi tía nos termino de criar. Después de varios anos mi madre se volvió a casar y decidió irse a los Estados Unidos, pero las cosas no resultaron bien para mi madre y como resultado hubo otra separación. Después regresamos de nuevo a Nicaragua, pero la relación con mi madre nos fue distanciando de ella, tanto que, decidimos mi hermana y yo ir a vivir con nuestros abuelos. Durante estos primeros anos Dios no era una parte esencial en mi vida..

Mis abuelos eran muy religiosos y nos inculcaban mucho ir a la iglesia y hasta acudimos a una escuela católica. Como parte de mi clase de religión pedí trabajar como voluntaria en uno de los grupos de la parroquia. Para esto fui invitada a pertenecer en el coro parroquial, también a ayudar con el catecismo para los niños en la parroquia. Durante este tiempo hice muchas nuevas amigas y disfrutaba mucho socializar. Mi relación con una de estas amigas era muy especial y pasábamos mucho tiempo juntas. Tenía entonces 15 anos, y mi vida se enfocaba en mis amigas y en leer muchas novelas. Era tanto mi interés en las novelas que un día accidentalmente encontré una autobiografía de la Madre Mary Teresa de San José. Aunque la biografía no era el tipo de libros que disfrutaba yo leer pero no había otras novelas disponible para mi, así es que la leí. El pensamiento de la vocación religiosa estaba muy remoto en mi mente, sin embargo este libro planto la semilla en mi corazón.

Con mi compromiso de trabajo voluntario en la parroquia, conocí a las hermanas Carmelita del Divino Corazón de Jesús porque muchas de las actividades de la parroquia eran coordinadas por ellas. Cuando me pidieron hacer un reporte acerca de la historia vocacional de alguna persona religiosa, como parte de mi asignación escolar, decidí entrevistar a la hermana Mercedes, que estaba a cargo del coro. Cuando termine el reporte la hermana Mercedes me pregunto si me gustaría ser una hermana. Era la primera vez que alguien me preguntaba acerca de mi vida religiosa aunque no había pensado mucho en la vocación de mi vida. Acepte un pequeño panfleto que ella me regalo. Lo vi y lo puse en una de mis libretas y no pensé en verlo de nuevo por mucho tiempo.

Tengo tanta pasión por la música y estar integrada en el coro de la iglesia me hace llevar las canciones en mi corazón. Una de estas canciones me hizo apreciar mi amor por Jesús y me causaron cambiar el camino de mi vida. Esto paso una tarde durante la Misa cuando cantaban la canción de la comunión sentí profundamente en mi corazón que El me llamaba. Algo estaba pasando y no estaba segura de lo que era, pero estaba bien claro que estaba experimentando un cambio en mi vida.

Después de esto mis intereses, mis prioridades y mis relaciones con mis amistades , cambiaron. Supe que las actividades sociales que antes disfrutaba tanto ya no eran tan importantes y comencé a pasar menos y menos tiempo con mis amistades. Decidí ir a un retiro que mi escuela organizaba cada ano para todos los que se iban a graduar. Fue durante el retiro que Dios me enseno un nuevo camino. Era claro para mí que durante el retiro el Señor me llamaba para mi vocación religiosa. Ahora la pregunta era: en cual instituto? .

Después del retiro, con estos pensamientos en mi corazón y en mi mente, recordé el panfleto que me habían dado dos anos antes al igual que la autobiografía que había leído .Recordé que en ese tiempo tuve pensamientos religiosos. Así es que me arme de valor y visite a las hermanas y aprendí mas acerca del llamado la vida religiosa. Pregunte a la Superior de las hermanas Carmelita del Divino Corazón de Jesús si podía ser bien recibida en sus ordenanzas; escribí una carta formalmente pidiendo permiso, el cual me concedieron. Mi ano escolar estaba por terminar pero otra parte de mi vida estaba por empezar. Quería ofrecerme completamente al Señor y solo podía esperar recibir suficiente gracia para completar este deseo. Hoy puedo decir que después de muchos esfuerzos y dificultades El ha probado estar conmigo cuando mas lo necesite. Me ha perdonado todas mis faltas y lo amo aun más por eso. Lo amo con tan profunda pasión y solo quiero servirle por el resto de mi vida

Hermana Paula Maria